La aventura formidable del hombrecillo indomable

Hanz Traxler
Traducción de Miguel Azaola

Un hombrecillo un verano encontró una esponja a mano.
Cuando nadie le miraba la estrujó a ver qué pasaba.
Para no perder la vida a un tonel subió enseguida.
¡Qué desgracia! ¡Un agujero! ¡Vaya suerte! ¡Un cocinero!
El cocinero es tan gordo que no queda sitio abordo.
Si en la cama hay un castor, dormirá con más calor.
El castor tiene familia: Pablo, Lucas, Luis, Emilia...
El hombrecillo aterrado se refugia en un tejado.
Al entrar en la buhardilla ve un raton de pesadilla.
Pero el hombre es un valiente y se embarca nuevamente.
Cuando un barco es de papel, es peligroso ir en él.
El delfín quiere jugar, pero él prefiere escalar.
¡Vaya susto! ¡Una erupción! Pero aquí llega un avión.
El avión va tan cargado que suelta al recién llegado.
¿Cómo llegar hasta abajo? ¡Mira qué cable tan majo!
Cuando el descenso termina, el hombre se encuentra en China.
Un camello muy cortés le lleva a campo través.
Llegan a un desfiladero: ¡a ver quién pasa primero!
La asamblea de gallinas le transporta en cuerdas finas.
Después de dormir la siesta, van a Roma a ver la fiesta.
En Italia hace calor. "Un helado, por favor."
Como el helado le aburre, se va al campo a ver qué ocurre
Hace frío en la llanura y se esconde en la espesura
¡Vaya sorpresa de bulto! ¡Un transatlántico oculto!
Con tres pies por cada lado, el barco marcha embalado
Una camisa a estribor siempre produce estupor...
Y el hombrecillo imprudente echa a volar de repente
Antes de que dé la una, está cerca de la Luna.
En un cráter, con su gato, podrá descansar un rato.
Pero en el cráter de al lado sucede algo inesperado:
¡Qué alarmante situación! ¡Vuelve a empezar la función!